17 de abril de 2026

Temporal azota a Loja: barrios inundados, carreteras bloqueadas y familias en zozobra

La temporada invernal golpea con fuerza a la provincia de Loja. Inundaciones y deslizamientos en Celica, Pindal, Olmedo y Zapotillo dejan decenas de afectados y obligan a mantener la alerta roja.

Deslizamiento en la vía Pindal–Pozul–Celica interrumpió el tránsito y obligó a trabajos urgentes de limpieza.

El agua entró sin aviso y dejó pérdidas en minutos

La provincia de Loja atraviesa horas complejas. Entre el 18 y el 23 de febrero, las lluvias persistentes y de alta intensidad desencadenaron una cadena de emergencias que mantiene en vilo a varios cantones. El reporte consolidado confirma 41 familias afectadas, equivalentes a 112 personas; 18 viviendas con daños, bienes públicos comprometidos y tramos viales cerrados por deslizamientos.

En Celica, el sector Algarrobillo volvió a sentir el peso del invierno. La fuerza del agua descendió desde las partes altas, provocando el desbordamiento de quebradas y el ingreso de lodo a las casas. Diez familias resultaron afectadas y espacios emblemáticos como el parque central y el edificio del GAD parroquial quedaron anegados.

Rosa Elvira Jiménez, habitante del sector, relató que la lluvia comenzó con intensidad inusual. “Pensamos que era una tormenta más, pero de pronto la quebrada se salió y el agua se metió por la cocina. Perdimos camas y refrigeradora”, contó mientras retiraba escombros.

El alcalde de Celica, Julio Bustamante, confirmó que el cantón permanece en sesión permanente del COE. Explicó que la prioridad ha sido proteger a la población y evaluar los puntos críticos. “Las precipitaciones han sido extremas. Estamos coordinando con todas las instituciones y solicitando maquinaria adicional porque nuestros recursos no son suficientes para atender todos los frentes al mismo tiempo”, manifestó. También indicó que se mantienen recorridos técnicos para determinar el alcance real de los daños.

La emergencia se extendió a Pindal. En el sector Milagros, el colapso de una alcantarilla generó una inundación que afectó a 29 familias. Seis viviendas sufrieron daños, una cancha sintética quedó cubierta de lodo y un establecimiento educativo presentó afectaciones que obligaron a suspender actividades. Un restaurante local también registró pérdidas materiales.

Carlos Humberto Sánchez, propietario del negocio afectado, señaló que el agua ingresó con fuerza. “Subió rápido, no hubo tiempo de mover nada. Todo quedó empapado y lleno de barro”, dijo.

Moradores de Algarrobillo, en Celica, limpian sus viviendas tras el ingreso de agua y lodo provocado por las intensas lluvias.

Las autoridades entregaron kits de alimentos, higiene y limpieza a 29 familias, pero los vecinos aseguran que la recuperación será lenta. La noche del 22 y la madrugada del 23 de febrero, nuevas precipitaciones provocaron otra inundación en el casco urbano de Pindal, afectando dos viviendas adicionales y parte de las instalaciones de BanEcuador.

La situación vial también se complicó. En la carretera Pindal–Pozul–Celica, un deslizamiento cerró aproximadamente 50 metros de vía de segundo orden. En el sector San José, otros 30 metros quedaron parcialmente habilitados tras trabajos de limpieza. Conductores reportaron demoras y dificultades para movilizarse.

En Olmedo, específicamente en La Tingue, un nuevo deslizamiento bloqueó completamente el paso hacia la cordillera. No existe ruta alterna, lo que agrava la situación para agricultores y transportistas.

Mientras tanto, en Zapotillo, en la zona de Mangahurco–Moraflores, las lluvias continúan con intensidad fuerte. Las autoridades mantienen monitoreo constante debido a la saturación del suelo y el riesgo de nuevas emergencias.

La provincia sigue bajo alerta roja. Las precipitaciones no cesan y el temor persiste en los sectores más vulnerables. En varias viviendas aún se retira lodo con palas y baldes, mientras las familias esperan que el invierno dé una tregua.

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