18 de abril de 2026

Sacapalca en shock: la abuelita del terror bajo investigación.

Una mujer de 69 años murió y una niña de seis fue envenenada tras acudir a una vivienda en la parroquia Sacapalca, cantón Gonzanamá, provincia de Loja. La presunta responsable sería otra adulta mayor, dueña del inmueble. La Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros investiga el caso.

Personal policial realizó el levantamiento del cuerpo y fijó indicios en la vivienda donde ocurrió el presunto envenenamiento.

La tarde del martes, una alerta movilizó a la Policía Nacional hasta una vivienda en la parroquia Sacapalca. La llamada advertía sobre una adulta mayor sin vida y una niña con fuertes dolores estomacales. Cuando los uniformados ingresaron al domicilio confirmaron la gravedad de la escena.

La menor, de seis años, presentaba síntomas de intoxicación y fue trasladada de inmediato a una casa de salud. Minutos después, los médicos confirmaron que había ingerido una sustancia venenosa. En el patio del inmueble, en cambio, estaba el cuerpo de María Horfa Sánchez, de 69 años, quien ya no tenía signos vitales.

Ante la sospecha de una muerte violenta, se dio aviso a la Dinased, cuyos agentes especializados llegaron desde Loja para asumir las diligencias. Durante la inspección técnica observaron restos de comida y espuma blanca en la boca de la víctima, señales compatibles con un posible envenenamiento. En la cocina encontraron una sustancia utilizada para eliminar plagas en el monte, indicio que fue incorporado a la investigación.

De acuerdo con las primeras indagaciones, María Horfa y su nieta habían acudido en horas de la mañana a la vivienda de otra adulta mayor, hoy señalada como presunta responsable. En el lugar les ofrecieron un plato de arroz con fideos. Tras ingerir los alimentos, ambas comenzaron a sentirse mal.

La mujer de 69 años se descompensó primero. La niña presentó malestar poco después. En medio de la situación, la dueña de la casa salió a buscar al esposo de la víctima, quien trabajaba en su parcela, y le informó que su cónyuge estaba delicada de salud.

Cuando el hombre llegó encontró a María Horfa boca abajo, vomitando y aún con signos de vida. Intentó auxiliarla, pero su estado era crítico. Al percatarse de que su nieta también estaba afectada, pidió ayuda a los vecinos para trasladarla con urgencia. La menor logró sobrevivir gracias a la atención médica oportuna. La abuela no resistió.

La propietaria del inmueble, también adulta mayor, fue retenida para investigaciones mientras los agentes recopilan versiones y evidencias. En la comunidad circulan comentarios sobre antiguas acusaciones no comprobadas en su contra, incluso por hechos similares, pero hasta el momento no existen sentencias judiciales que respalden esas versiones.

La Dinased continúa con las pericias técnicas para esclarecer lo ocurrido. Hasta el cierre de esta edición no se había informado sobre la formulación de cargos.

Sacapalca permanece consternada. Lo que parecía una jornada común terminó en una tragedia que hoy tiene a toda la parroquia hablando de un caso que ha sido bautizado en voz baja como el de la abuelita del terror.

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